Dulces engaños de mis ojos tristes,
quan vivo despertais mi pensamiento!
Aquello que pudiera dar contento
en sombra de pintura lo bolvistes.

De blando sobresalto enternecistes
con vista arrebatada el sentimiento;
mas no le assegurastes un momento
aquesto vano bien que le ofrecistes.

Veo que la figura era fingida,
y no aquella que en si mi alma esconde,
aunque en esta se llega al natural.

Assi escucha mi llanto, assi responde,
assi se condolece de mi vida,
como se fuera el proprio original.

Luís Vaz de Camões
[DULCES ENGAÑOS DE MIS OJOS TRISTES]
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