Orfeu enamorado que taña
por la perdida ninfa, que buscaba,
en el Orco implacable donde estaba,
con la arpa y con la voz la enterneca.

La rueda de Ixin no se movia,
ningn atormentado se quejaba,
las penas de los otros ablandaba,
y todas las de todos l senta.

El son pudo obligar de tal manera,
que, en dulce galardn de lo cantado,
los infernales reyes, condolidos,

le mandaron volver su compañera,
y volvila perder el desdichado,
con que fueron entrambos los perdidos.

Luís Vaz de Camões
[ORFEU ENAMORADO QUE TAÑÍA]
Voltar